El diagnóstico de procesos es una revisión de cómo trabaja tu empresa para detectar qué tareas se pueden automatizar, con o sin inteligencia artificial, y cuáles no merece la pena tocar. Termina con una lista priorizada y una propuesta de primera fase.
Antes de construir, entender dónde se pierde el tiempo. Igual que nuestro diagnóstico de campañas revisa dónde se pierde inversión, el diagnóstico de procesos revisa dónde se pierden horas: tareas repetidas, datos copiados a mano, herramientas desconectadas y decisiones que esperan información.
Tareas repetitivas: Qué se hace cada día o cada semana de la misma forma y cuánto tiempo consume.
Flujo de datos: Qué información se copia entre herramientas y dónde aparecen errores.
Herramientas: Qué sistemas usáis y si permiten integración.
Prioridades: Qué automatizar primero, qué después y qué no merece la pena.
Empresas que intuyen que pierden tiempo, pero no saben por dónde empezar.
Equipos que quieren aplicar IA con criterio y no por moda.
Empresas que valoran un software a medida y quieren confirmar si compensa.
Clientes de publicidad y analítica que quieren automatizar su operación.
Una lista de procesos automatizables ordenada por impacto y esfuerzo, lo que no recomendamos automatizar y una propuesta de primera fase.
Basta con contarnos cómo trabajáis y qué herramientas usáis. Si podéis mostrar ejemplos reales de las tareas, mejor.
No. El diagnóstico tiene sentido por sí mismo: sabrás qué automatizar, lo hagas con nosotros o no.
Antes de construir nada definimos qué datos trata el sistema, para qué y dónde se alojan, y documentamos el papel de cada parte conforme al RGPD. Si el proceso incluye datos personales, lo revisamos con vosotros y, cuando haga falta, con vuestra asesoría jurídica antes de ponerlo en marcha.
Depende del proceso, de los sistemas que haya que conectar y del volumen de trabajo. No damos precios a ciegas: tras el diagnóstico de procesos recibes un alcance cerrado por fases, para que sepas qué se construye y qué cuesta antes de empezar.